Picasso adora la Maar

Premio Max al Mejor Espectáculo Revelación 2003

Picasso adora la Maar .Teatro del Temple  Picasso es uno de los artistas más significativos de este siglo que acaba de morir, posiblemente el creador más rompedor, popular y vitalista que ha dado el siglo XX, y al mismo tiempo diríase que el último pintor que recogiendo la tradición sitúa al ser humano como centro de su obra.

Su extensa y compleja vida, su continua renovación estética, le convierten en un ser prácticamente inabarcable del que siempre se pueden extraer nuevos puntos de vista. En todo caso es un personaje rotundo cuya vida privada y sentimental ha marcado cada una de las etapas de su arte. La relación con Dora Maar, que va de 1936 a 1945, es una de las más bellas y terribles.
Dora Maar, fotógrafa y pintora surrealista, es la primera amante de Picasso que puede discutirle de tú a tú, intelectual y artísticamente. Con ella, y con el grupo surrelista, a Picasso se le abrirán nuevas perspectivas creativas en un momento histórico dolorosamente marcado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial.

Ante Dora, ante el surrealismo y ante la guerra, Picasso reaccionará con todo su batería de contradicciones que le son tan propias, dando, una vez más, lo más sublime, exaltado y cruel de sí mismo.

Teatro del Temple tiene ya una larga experiencia en el tratamiento de figuras históricas que han ido marcando la cultura de su época y nos siguen tocando con sus inquietudes todavía sin resolver. Picasso adora la Maar viene a cerrar una trilogía iniciada con Goya y continuada con Buñuel, Lorca y Dalí; obra esta última, que recibió no sólo una notable acogida por parte del público y la crítica española e internacional, sino además, la entusiasta aprobación de especialistas en el tema como Agustín Sánchez Vidal, Ian Gibson o Juan dela Coxa. Buñuel , Lorca y Dalí fue finalista de los premios Marx de las Artes Escénicas 2000.
Con estos espectáculos, Teatro del Temple ha ido demostrando como la escena es un lugar propicio para abordar el mundo íntimo, plástico y social de personajes tan universales como enigmáticos. Al mismo tiempo, creemos haber demostrado, en este momento marcado por la frivolidad, que cultura y entretenimiento no son incompatibles.

Ficha de la producción

SINOPSIS

Prólogo: Dora Maar recibe tratamiento psicoanalítico de Jacques Lacan. Éste está casado en ese momento con Sylvie Bataille, la que fuera primera mujer de Georges Bataille, pornógrafo literato y amante de Dora meses antes de que ésta iniciara su relación con Picasso. Dora ha sufrido repetidos ataques nerviosos y ha sido tratada con electroshocks…

Primer acto: El puñal y los guantes / Retrato de Ubú
Primer delirio: Principios de 1936. Paul Eluard (poeta), Picasso y James Sabartés (secretario personal del pintor) están sentados en la mesa de un café de Paris. En otra mesa cercana, Dora clava repetidamente una navaja entre los dedos de su mano enguantada. Picasso queda fascinado. Dora (croata de origen judío criada en Argentina) es una fotógrafa de creciente proyección y forma parte, como Eluard, del grupo surrealista…

Segundo delirio: Agosto de 1936. Casa junto a la playa en la Costa Azul. Paul Eluard su amante Nusch y Picasso visitan a André Bretón (poeta surrealista) y Jacqueline Lamba (compañera del anterior), con quienes está veraneando Dora…

Tercer delirio: Mayo de 1937. En un nuevo estudio, proporcionado por Dora, Picasso idea el Guernica. Ha sido nombrado director del Museo del Prado y tiene el encargo de pintar un gran mural para la Exposición Universal de París de ese año. Paul Eluard relee un periódico mientras espera a Sabartés… Irrumpen Marie-Thérèse Walter, la otra amante del pintor, y Dora…

Cuarto delirio: Septiembre de 1937. Pic-nic en la Costa Azul. Verano conjunto de los surrelistas. Man Ray (fotógrafo surrealista), Picasso y Dora, Paul Eluard y Nusch, André Bretón y Jacqueline Lamba juegan con lo surreal, el nudismo y el intercambio de nombres y de parejas…

Quinto delirio: Agosto de 1939. La guerra se cierne sobre Francia. Dora y Jacqueline en una casa en la Costa Azul… Picasso regresa con Sabartés del entierro de su marchante Vollard…

Segundo acto: En el amor y la guerra
Sexto delirio: Noche de fin de año 1941. En el estudio de Picasso celebran la noche vieja Picasso, Dora, Paul Eluard y Nusch…

Séptimo delirio: Verano de 1942. En el estudio de Dora, Cocteau (poeta, pintor, cineasta, músico) dibuja a Paul Eluard y Picasso dibuja a Cocteau dibujando a Eluard… Entra Dora al sonar el teléfono…

Octavo delirio: Mayo de 1943. Café de París. En presencia de Paul Eluard y Sabartés, también de Dora, Picasso se interesa por François Gilot, joven pintora que va acompañada de su amiga Geneviève Laporte. Será su nueva amante…

Noveno delirio: 1944. Cementerio. Entierro de Max Jacob. Este poeta, judío y homosexual, había sido uno de los grandes amigos junto Apollinaire, también fallecido, de la primera época de Picasso en París. Jacob siempre estuvo enamorado del pintor. Tras una larga época de drogadicción y esoterismo, Jacob se hizo católico. Picasso hizo de padrino en su conversión y le regaló un devocionario. Los nazis le detuvieron cuando estaba de oblato en una abadía y murió en su confinamiento. El entierro sirve para unir antiguos y nuevos fantasmas. Con Picasso están Dora, Sabartés, Cocteau y Paul Eluard, pero también George Braque (pintor que desarrollo el cubismo con Picasso) y Fernande Olivier (la amante de aquella época)…

Décimo delirio: 19 de marzo de 1944. En el estudio de Picasso se celebra la representación de su obra teatral El deseo atrapado por la cola. Picasso y Paul Eluard, que hace director de la obra, contemplan el ensayo general. Dora y Nusch interpretan a Angustia Flaca y Angustia Gorda. A Sylvie Bataille (ya casada con Lacan) le ha tocado el papel de Tarta. Y Cocteau y Jacques Lacan se han quedado con Pie Grande y Puerro…

Tercer acto: Tras Picasso, sólo Dios
Undécimo delirio: Invierno de 1945. La guerra a terminado y la gente se afana en ajustarse cuentas. Dora inaugura su primera exposición individual de pintora. Con ella están Cocteau y Sabartés…Aparece Jacqueline Lamba…También llegan a la sala Picasso y Françoise Gilot…Paul Eluard entra con la noticia de que ha muerto Nusch. (Eluard decidió dejar de escribir tras el epitafio a Nusch El tiempo se desborda)…

Duodécimo delirio: Invierno de 1945. Almuerzo en el estudio de Dora. Ésta lleva haciendo cosas raras: la han encontrado desnuda en las escaleras de su casa y echado de varios sitios por escándalo. Con Dora están Paul Eluard, Cocteau y Sabartés. Entra Picasso acompañado de Françoise Gilot… Entra Dora al sonar el teléfono…

Treceavo delirio: Paul Eluard y Picasso alcanzan a Dora en la calle. Está totalmente delirante…

Epílogo: Después de acabar el tratamiento con Jacques Lacan, Dora decide llevar una vida retirada y abrazar místicamente la fe cristiana: “Después de Picasso, sólo Dios.”…

FICHA ARTÍSTICA

Escrita por Alfonso Plou
Realización de vídeo: Pedro Ballesteros
Diseño gráfico: José Luis Cano
Diseño de iluminación: Bucho Cariñena
Escenografía y atrezzo: Tomás Ruata
Diseño de vestuario: Jorge Pérez
Asesoría musical: Álvaro Zaldívar
Caracterización: Virginia Maza
Fotografía: Juan Moreno
Confección vestuario: Lola Ontañón
Caracterización Picasso: Ana Bruned
Dirección técnica: Bucho Cariñena
Regiduría y sonido: Manuel Escosa
Ayudante de dirección: Alfonso Plou
Distribuición: Ges Management
Producción: Pepe Tricas
Dirigida por Carlos Martín

Reparto:

Pablo Ruiz Picasso: Ricardo Joven
Dora Maar: Cristina de Inza
Jacques Lacan, Jaime Sabartés, André Bretón,nazi, enfermero: Gabriel Latorre
Jacqueline Lamba, Marie-Thérèse Walter, Geneviéve Laporte, Sylvie Bataille: Laura Plano
camarero, Man Ray, nazi, Jean Cocteau, Georges Braque, enfermero: Francisco Fraguas
Nusch, Françoise Gilot, Fernande Olivier: Amor Pérez Bea
Paul Eluard: Juan Ramón Benaque

Video:

Dirección: Carlos Martín
Guión: Carlos Martín y Alfonso Plou
Animación: Nacho Villaro
Caracterización: Ana Bruned
Iluminación: Bucho Cariñena
Bailarina y actores: Lucía Reula, Agustín Miguel,
Alfonso Pablo, Alfonso Palomares, Amor Pérez Bea, Cristina Inza,David Ardid,
Francisco Fraguas, Gabriel Latorre, Laura Gómez-Lacueva, Laura Plano, Manuel
Escosa, Ricardo Joven.
Realización: Pedro Ballesteros

CRITICAS

X Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos… Destacar, por su calidad estética y el interés de su temática, Picasso adora la Maar, de Alfonso Plou, un texto que traza un retrato sentimental del pintor andaluz en un periodo conflictivo de su existencia: 1936-1945. Junto a ello, una revisión de Noches de amor efímero, la célebre obra de Paloma Pedrero, retomada ahora por Ernesto Caballero; esa Defensa de Dama, de Isabel Carmona y Joaquín Hinojosa, que produjo el Teatro de La Abadía; así como comedias de distinto calibre…
(Nel Diago, PRIMER ACTO, enero 2003)

Muestra de Teatro Contemporáneo de Alicante… Lo de mayor interés fue Defensa de Dama, producción de la Abadía, y Picasso adora la maar, de Plou…
(Mª José Ragué, EL MUNDO, 25/11/02)

Es este Picasso adora la Maar el cierre de una trilogía que arrancó con Goya en 1996, se prolongó con Buñuel y roza la perfección con la retrospectiva ¿del genio malagueño?… En la misma línea, con idéntica concepción escénica, sobre pareja estructura narrativa, de similares formas y al mismo (elevadísimo) nivel interpretativo. Pero con mayor grado de coherencia argumental y mucha más solvencia en la puesta en escena… El mismo Temple, en fin, que el de la cita de 2000, aquél que sorprendió a la platea con una propuesta de vanguardia (’Buñuel, Lorca y Dalí’) hecha como ésta con pasajes claves de una agitada vida (ahora de Pablo Ruiz Picasso)… Sacando máximo rendimiento a la camaleónica capacidad del reparto…
(Roberto Rivera, EL CORREO, 17/11/02)

La obra es una bella historia de amor… Es un espectáculo que se disfruta de un tirón, que pese a los roces entre lenguajes consigue una fluidez narrativa y que llega con facilidad a la platea, porque el texto está compensado y la dirección trabaja a favor de autor y de los actores, que proporcionan un reparto eficaz y equilibrado para contarnos esta bonita historia de amor.
(Carlos Gil, ARTEZ, 31/07/02)

El Teatro del Temple tiene la virtud de mostrar al Picasso contradictorio… El magistral guión escrito por Carlos Martín y Alfonso Plou divide la obra en pequeñas secuencias. Esta dinámica fílmica se refrenda con la aparición de proyecciones de vídeo que se suceden a lo largo de toda la representación. Un segundo registro expresivo que nunca interfiere en el punto de atención actoral, que interviene a gran altura. La mesura en el empleo audiovisual obtiene el premio de la sorpresa. Los dibujos proyectados adquieren vida y se retuercen en función de la intensidad dramática de la escena.
(Iván Escobar, LA GACETA DE SALAMANCA, 13/07/02)

Con clase… Teatro del Temple vuelve a formar un espectáculo estimulante…, con fuerza y con sobrados recursos humanos. El apartado visual remata la faena con clase.
(Roberto Herrero, DIARIO VASCO, 5/05/02)

Ya el cartel de José Luis Cano, atrae hacia el escenario y desde luego la función no decepciona. No lo hace desde el punto de vista dramático, ni en su conjunto actoral, ni desde el trabajo de dirección. El Temple hace un trabajo muy interesante con esta obra que respira innovación y ganas de ofrecer teatro y demostrar que este vive y se renueva.
(Ángela Labordeta, EL PERIÓDICO, 30/01/02)

Espléndida dirección de Carlos Martín y un magnífico texto de Alfonso Plou y Martín. Ricardo Joven, en el mejor trabajo de su vida quizá, da vida a Picasso y Cristina de Inza a Dora, que hablaba español bonaerense y francés. El espectáculo es admirable y emocionante: es un hermosa y lograda apuesta de modernidad.
(Antón Castro, HERALDO, 28/01/02)

Este espléndido “Picasso adora la Maar” que pone en escena Teatro del Temple aprieta fuerte y bien, pleno de dramatismo, profundidad y belleza plástica. A lo que contribuye el magistral texto de Alfonso Plou. En su puesta en escena, Teatro del Temple acierta a combinar, no menos magistralmente, la belleza terrible y convulsa de los surrealistas y el exceso de realidad. Picasso, al que caracteriza con absoluta verosimilitud Ricardo Joven, secundado por una deslumbrante Cristina de Inza y ambos, extraordinariamente apoyados por un reparto que ofrece escenas corales de gran brillantez…
(Fernando Andú, HERALDO, 26/01/02)