El licenciado vidriera

Es nuestra adaptación a la escena de una de las Novelas Ejemplares de Cervantes. Dos personajes: Tomás Rodajas y Cervantes interpretados por dos magníficos actores, recrean la picaresca cervantina mezclando con fluidez la situación jocosa con la reflexión profunda. El montaje escénico es fácilmente adaptable a escenarios de diverso tamaño. Un espectáculo dirigido a todos los públicos.

Teatro del Temple ha trabajado en numerosas ocasiones con textos clásicos tanto del Siglo de Oro como del Siglo XX. Así han surgido espectáculos como Macbeth & Lady Macbeth o Sonetos de amor y otros delirios, sobre obras de William Shakespeare; y también La vengadora de las mujeres de Lope de Vega. Entre los clásicos contemporáneos españoles hemos puesto recientemente en pie Luces de Bohemia de Valle-Inclán y El Público de Lorca. En todos estos casos hemos sido respetuosos con la esencia y la letra del texto de partida, para acabar realizando una lectura contemporánea sobria, pero comprometida y eficaz.

El licenciado vidriera de Don Miguel de Cervantes nos supone otro reto de esas características. Es una de las Novelas Ejemplares del manco de Lepanto más conocidas y valoradas; un brillante ejercicio entre la novela picaresca y los ecos de Don Quijote de la Mancha. El protagonista (ese Tomás Rodaja que se construye a sí mismo a través del estudio, los viajes y el afán de aventura) se verá convertido en un personaje público a través de su locura (creerse un hombre de cristal), para acabar fracasando como leguleyo al recuperar la cordura. En este periplo vital, contado con liviandad y desparpajo por Cervantes, veremos desfilar una descripción detallada, irónica y crítica de la sociedad del momento. Una definición social donde no dejan de sorprender los ecos que aún se escuchan con la sociedad española actual.

Nuestra adaptación está construida como un “ñaque contemporáneo”, la historia a contar y a personificar a través de dos actores. Siendo uno de ellos el conductor de la historia, como alter ego del propio Cervantes y personificador de una serie de figuras que van apareciendo por la historia; y siendo el otro, el protagonista de la fábula que a veces arrastra y a veces se ve arrastrado por la misma.

A través de este “toma y daca” actoral es puesta en escena la práctica totalidad de la breve novela; con una sencilla adaptación donde conviven con fluidez lo narrativo con lo dialogado, y la situación jocosa con la reflexión profunda. Todo ello contado a través del hermoso y rico lenguaje cervantino.

Ficha de la producción

SINOPSIS

En El licenciado Vidriera el estudiante pobre Tomás Rodaja marcha a Salamanca a estudiar acompañando a un noble y allí se licencia con honores; viaja por diversas ciudades de Italia siguiendo inicialmente a un capitán.
Regresa de nuevo a Salamanca pero pierde la razón a causa de un filtro de amor que le han suministrado en secreto y cree tener el cuerpo de vidrio y ser sumamente frágil. Sin embargo, su agudeza es sorprendente y todos le consultan. Tan famosos llega a ser que es trasladado a la Corte y se convierte en un famoso personaje público. Finalmente por mediación de un monje recobra el juicio, pero ya nadie le contrata ni va a verle..

FICHA ARTÍSTICA

EQUIPO ARTÍSTICO

Dirección: Carlos Martín
Dramaturgia: Alfonso Plou
Producción: María López Insausti
Escenografía: Tomás Ruata
Iluminación: Bucho Cariñena
Vestuario: Beatriz Fdez. Barahona
Caracterización: Virginia Maza
Fotografía: Galagarfoto
Diseño Gráfico: TempleBeat
Distribución: Teatro del Temple

REPARTO

El Licenciado Vidriera: José Luis Esteban
Miguel de Cervantes: Javier Aranda 

CRITICAS

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Cuestión de imagen

PARECE que en tiempos de Cervantes también vendía más tener una imagen delirante que la propia valía personal, crearse una máscara socialmente resultona que el esfuerzo para poder conseguir las cosas. De eso nos habla la historia de Tomás Rodaja.(…)
La adaptación que Teatro del Temple ha hecho de la novela cervantina cuenta con varios elementos déstacables.
En primer lugar, el trabajo dramatúrgico de Alfonso Plou, que manteniendo la riqueza del texto novelado, su ingenio y su ironía, ha realizado una arquitectura dramática bien armada en torno a un rico juego metateatral entre el licenciado y un trasunto del propio Cervantes. (…)
La puesta en escena de Carlos Martín abunda en el juego que propone la dramaturgia. Lo potencia y lo profundiza, con una clara evocación de la época en la que Cervantes escribió su novela, rescatando formas y maneras del teatro en el siglo XVII. (…)
Parte del polvo que levantaban aquellos cómicos por los caminos está en una puesta que toma como referencia el ñaque para cobrar vida.
Y el comediante, naturalmente, entonces y ahora esencia y razón del teatro. Sobresaliente el licenciado que nos brinda José Luis Esteban y muy notable el trabajo de Javier Aranda como Cervantes y algunos otros personajes que se pasean por la escena.

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DOSSIER